Me llama la atención que, en la actualidad, los bancos y los gestores patrimoniales están redescubriendo un tema. Están ampliando su oferta con el servicio de conserjería de family office, ya que los clientes esperan cada vez más que una mera estrategia patrimonial. Se trata de todo el estilo de vida, desde asuntos personales y profesionales hasta la planificación de viajes, pasando por todo lo que hay que organizar en el día a día.
Por qué esto no es nada nuevo para mí.
Lo que ahora está cobrando importancia en el sector es, para mí, algo habitual desde 2008. Trabajo de forma independiente y sin pasar por ninguna institución. Cuando una familia me llama porque hay que organizar un jet privado con poca antelación o porque la villa de Mallorca tiene que estar lista antes de su llegada, hablo directamente con personas a las que conozco desde hace años. Esta cercanía es difícil de replicar a gran escala, por muy grandes que sean las estructuras que hay detrás. Se trata de algo más que un producto o un servicio. Se crea un valor añadido emocional que ninguna plataforma puede sustituir.
Dos grupos destinatarios, un servicio.
Actualmente colaboro con ambas partes implicadas en esta evolución: family offices y gestores de patrimonios que ofrecen a sus clientes un servicio fiable Servicio de conserjería en Mallorca o en Düsseldorf buscar y delegar conscientemente esta parte a una socia independiente y con experiencia. Y familias acaudaladas que desean un asesoramiento personalizado in situ, de forma directa y sin intermediarios. Düsseldorf y Mallorca son mi hogar. Desde ambos lugares organizo también solicitudes que van mucho más allá.
Las villas en Mallorca forman parte de la oferta.
Muy solicitado: mi propio portfolio Una selección de villas en Mallorca, desde fincas en la Tramuntana hasta propiedades con vistas directas al mar en Port d’Andratx. Además, alquiler de yates, contratación de personal doméstico, cocineros privados y servicios exclusivos para que tu estancia sea especial.
Sin colas de espera, sin centros de atención telefónica.
Cuando se envía una consulta a una gran agencia, no es raro recibir primero una respuesta automática indicando que la solicitud está en trámite. Muchas de estas empresas han crecido tanto a lo largo de los años que, al otro lado, suele haber un equipo que trabaja por turnos, con empleados que van rotando y que, a menudo, aún tienen poca experiencia. En este contexto, es fácil que se pierdan detalles y que la ejecución se ralentice en lugar de acelerarse.
En mi caso, ese nivel intermedio no existe. Cada solicitud me llega directamente a mí, la fundadora de bm concierge, sin proceso de aprobación y sin que haya un superior que tenga que dar primero su visto bueno. Cuento con una red global que activo en el mismo instante en que recibo la solicitud. La discreción es algo que se da por sentado. Solo yo conozco los detalles. La diferencia no está en la oferta, sino en quién está al otro lado del teléfono.
Sin servicios automatizados. Sin intermediarios. Solo una gestión personalizada y fluida.
El siguiente paso.
Es muy sencillo: escríbame directamente o llámeme por teléfono. Estaré encantado de atenderle.





